Pegada a la realidad

Hoy sali del colegio, y vine caminando a mi casa, andaba tan apurada que nisiquiera le di un vistazo al bello dia, andaba sumida en mis cosas, mis problemas, nada me importaba en ese momento, todo era injusto para mi.
Ya casi llegando a mi casa encontre a un anciano apoyado en sus 3 pies, uno de esos su bastón.
venia muy agitado, trataba de llegar a su destino por esas aceras despedazadas, con miedo a perder el equilibrio... o por lo menos eso fue lo que pensé.
Noté una cierta preocupacion en su cara, lo que me hizo hablarle, miré como veia la calle, con un cierto aire de duda, en ese momento no lo dude, ¿señor, ocupa ayuda?
Me conmovió la mirada y la sonrisa que inundó su cara.
Ahi fue cuando miré el dia, el sol resplandecía sobre el sudor de su frente,y su sonrisa un tanto amarillenta por el tiempo estaba presente.En el aire se respiraba ese sentimiento de tranquilidad que cuesta encontrar
-Sí gracias señorita
Me sentí tan bien de ser util en ese momento!
Le tome por un brazo y me dispuse a cruzarlo con todo el cuidado posible,en el camino, me iba contando todas sus aventuras, sus ojos se veían brillantes... estaba feliz! hasta que tocó un tema, con el que me hizo volver a la realidad, me dijo:
"muchachita, tenga cuidado, los hombres no son de fiar,somos el diablo (expresión que me dio un tanto de risa), viva su vida feliz, para todo hay tiempo. disfrute porque solo se vive una vez no haga cosas de las que se pueda arrepentir"
y en eso, sus ojos se llenaron de lágrimas.
no lloró... que alivio... pero igual, su ánimo no volvió a ser el mismo, como que eso a algo le recordó...
Lo que me dijo me llegó, aunque ya son muchas personas que me lo habian dicho, no se porque surtió tanto efecto esta vez, pense en el día de hoy, y esque son tantas veces las que cuando pasa algo, damos un paso atrás y le tomamos una foto para captar el momento, en lugar de disfrutarlo y tenerlo siempre en las fotos de nuestro recuerdo...
Lo crucé unas dos calles, no se porque pero en su cara veia a mi abuelo, un viejito bueno,algo simpático y un poco cuidadoso.
En fin, lo dejé en su destino, me despedí de él, y él de mí, y al darme la vuelta, solo escuché un dulce "cuidese y muchas gracias, que Dios la bendiga", me volví, pero el señor ya había entrado a la panadería, su destino. Pienso en como habrá echo para devolverse, ojalá que alguien más tuviera el corazón para ayudarle, es que ahora todo el mundo piensa en los niños, los "jóvenes del mañana" pero, y que pasa con los viejos, los "jovenes del ayer"?... No hay que ser tan insensibles, personas son personas, sean niños o adultos mayores, no importa, todos tienen derecho a ser tratados con igualdad y respeto. Hay que ayudar cuando se puede, nada cuesta ayudar a cruzar una calle, brindar un asiento en un bus... es solo cuestión de tolerancia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo bn!

Tiene razón Marielin...Uno solo piensa en uno mismo, somos un toque egoistas jeje!! o si tmb se le da importancia a los chamacos que son el futuro. Y son los viejitos losque saben de la vida y no les damos la atencion que como cualquier persona necesitan.

Tqm Marielin!

Felipe Wu dijo...

Lita esta dem conmovedor, al chile, casi lloro... jaja no , pero si me puso a pensar cuando lo lei, son de las ke lo ponen a reflexionar un rato despues de leerlo, de las ke mas me gustan... siga asi Lita!!

 
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